Red Delicious: Emblemática de Estados Unidos, roja oscuro, alargada y grande. Es dulce y crocante y su piel es gruesa y ligeramente amarga. Es ideal para comer al natural, sin embargo, no se recomienda horneada.
Golden Delicious: Son distintas a las red delicious, aunque las nombró la misma compañía, Stark Brothers. Su piel es delgada, son más dulces, firmes y jugosas; además, son más redondeadas. Aunque también son buenas crudas, resisten mejor el horno y no se desmoronan.
Granny Smith: Fueron las primeras manzanas verdes americanas. Su sabor es un agradable balance entre dulzor y acidez y son notablemente duraderas (algunas siguen en buen estado hasta por seis meses después de cosechadas). Es ideal para hacer salsas y compotas.
Winesap: Poseen una agradable acidez y notas especiadas y avinadas. No a todos les gusta comerlas crudas, aunque quienes las disfrutan, lo hacen con gran gusto. Tienen personalidad y son más pequeñas que otras variedades, pero su color es más intenso y su forma es muy atractiva. No son muy fáciles de conseguir, y suelen usarse para producir sidra.
Gala: Son de hermosas proporciones, con piel delgada y amarillo dorado que muestra un delicado rubor rojizo. Son un cruce entre la Golden Delicious y la Kidd's Orange Red neozelandesa. De carne amarillenta y dulce, es buena como snack, pero su delicado sabor se desvanece con el horno.
Rome: Originarias de Rome, Ohio. Son redondas y ligeramente achatadas, de carne crocante y sabor delicadamente ácido. Su piel es muy gruesa por lo que no son ideales crudas, pero son óptimas para elaborar sidra o para hornear.
Gravenstein: Datan de 1700, en Estados Unidos. Su piel es fina y son muy jugosas. Su sabor es algo ácido y evoca algunos vinos blancos. Produce sidras interesantes y es excelente para hornear, aunque es poco frecuente hoy en día.







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